Emmanuel Kant y Nicolai Hartmann

Por • 12 feb, 2020 • Sección: Educacion

Elisabeth Roach de Woelflin

Hume con su escepticismo, tuvo el suficiente poder de despertar a Kant del sueño dogmático en el cual se aletargaba. Conmovido profundamente, no por ello renunció a su posición racionalista, sino que la supo purificar, a través de su visión de hombre de genio y de una ardua labor filosófica, que se extendió a través de un lapso considerable. Trató de superar las antítesis: racionalismo-empirismo y dogmatismo escepticismo, arribando a un racionalismo crítico. Lo logró, poniendo seguro coto a las aspiraciones ilimitadas de la razón. El hombre, a juicio de Kant, debe tener clara visión de los límites de la razón, para no especular más allá de los mismos y ser blanco de las críticas de los escépticos.

Hartmann considera que la Ontología es la vía directa y natural que debemos seguir para abordar el problema gnoseológico, y no la dirección refleja, que presupone la natural, emprendida por Kant. »La dirección al objeto vuelve a ser ahora la posición natural del conocimiento. La psicología, la lógica, la teoría del conocimiento se apartan artificialmente del objeto —nos dice Hartmann—, se enfocan hacia sí mismas —hacia el sujeto y sus actos, hacia el pensar (concepto y juicio), hacia la relación del conocimiento y a sus condiciones—. Con esto se apartan del Ser y van a lo existente dado. Ciertamente esto es necesario para sus investigaciones particulares; pero esta posición corre el peligro de perder de vista el Ser en la multiplicidad de lo existente dado. Ve esto tan lejos que en los comienzos de la nueva ontología se han tomado en todas partes erróneamente los modos de lo existente dado por modos del Ser»

https://bibliotecavirtual.unl.edu.ar:8443/bitstream/handle/11185/4668/RU075_11_A009.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Post to Twitter

Escribe un comentario