Guaidó se enfrenta al momento más complicado de la lucha contra Maduro

Por • 9 abr, 2019 • Sección: Nacionales

05/04/2019. Juan Guaidó aún confía en el arma de la presión popular. Pretende Guaidó seguir sumando capacidades con el fin de conformar un movimiento robusto que obtenga resultados en esta nueva etapa de la lucha que ha llamado Operación Libertad. Pero la gente no quiere marchar. La gente no quiere concentrarse. La gente aspiraba y aspira a una solución más rápida para forzar la salida de Nicolás Maduro del poder.

Juan Carlos Zapata

Lo que se temió está llegando. O ya llegó. Guaidó estuvo siempre claro de ello. Desde los días de los cabildos abiertos el grueso de sus palabras iban dirigidas a no crear falsas expectativas que generaran más frustración entre la población que quiere el cambio, que es la mayoritaria. Guaidó hablaba de un proceso. De pasos. De fases. De escalada. De suma. Todo con el fin llegar al cese de la usurpación y al final a las elecciones libres. Por eso Guaidó nunca fijó una fecha límite. Más bien señalaba que cada fecha era la continuidad de una lucha que a su vez era el comienzo de un tiempo de esperanza. Y así surgió el fenómeno Guaidó. El Presidente Guaidó. El líder Guaidó. Que entusiasmó. Que repetía, “vamos bien” y que dijo “vamos muy bien”. En consecuencia, la gente decía, ahora sí, llegó el momento.

El plan Guaidó de la presión interna es una apuesta que hoy luce más que arriesgada. No hay garantía de que descartada la opción militar, la gente se movilice de manera masiva. No lo hizo en las fechas anteriores. No lo hizo el 23 de febrero, el día fijado para el ingreso de la ayuda humanitaria por las fronteras de Colombia y Brasil. No lo ha hecho después.Aquí en KonZapata nos hicimos eco de las declaraciones del analista argentino Andrés Oppenheimer quien señaló que la amenaza de intervención militar por parte de Trump estaba conduciendo a la desmovilización del pueblo venezolano. Descartada la opción, no significa que de manera automática el pueblo le vaya responder a Guaidó. La cuesta es empinada.

Sin embargo, transcurren los días. Y el gran día no llega. Maduro sigue en el poder. Aferrado al poder. Y a Guaidó no le queda otra opción que apelar a la gente, la misma a la que ahora la sombra de la desesperanza vuelve a acosarla como un fantasma recurrente. Guaidó entiende que la presión interna es la que puede marcar la diferencia.

Allá afuera sigue el apoyo de la comunidad internacional. Allá afuera sigue el apoyo del Vaticano. De hecho, Jorge Arreaza se reunió con monseñor Pietro Parolin, de quien recibió el mismo mensaje, la línea con la que el Vaticano ha sido coherente: Negociaciones para llegar a unas elecciones libres. Allá afuera Maduro entiende que los últimos sucesos en Argelia lo hacen perder un aliado. Allá afuera Maduro sabe que en Italia tampoco los vientos soplan a su favor. Allá afuera, el informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michell Bachelet, sigue confirmando la realidad de la crisis humanitaria, atroz y terrible. Allá afuera, la batalla por la opinión pública, la perdió Maduro hace tiempo. Para que este apoyo se siga manteniendo firme y evoluciones hacia una fase más resolutiva, la presión interna es clave.

https://www.costadelsolfm.net/2019/04/05/guaido-se-enfrenta-al-momento-mas-complicado-de-la-lucha-contra-maduro/  

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