Injerencia armada, oposición y lo que dijo Leopoldo Puchi hace 10 años

Por • 17 mar, 2019 • Sección: Nacionales

Eligio Damas

16/03/2019. Este artículo lo publiqué en mi Blog, Blog de Eligio Damas el 2009,

hace 10 años. Como estoy en una labor propia de la edad, organizando mi archivo, le hallé y después de leerle, consideré apropiado reponerlo, porque pareciera estar como muy fresco, sobre todo viendo a tanta gente confundida y lo peor, entre quienes han estado en altos puestos de mando. Sólo he modificado en parte el título y agregado esta nota.

El tema central no es Maduro. Maduro es una circunstancia y un tiempo; se trata de la soberanía y el derecho de los pueblos a construir su destino con libertad, sin tutelaje ni injerencia extranjera. No entiendo qué quienes entonces acompañaron a Chávez, en una coyuntura en sustancia parecida, se pasen a la otra orilla tomando de excusa a Maduro. A mi tampoco me gusta Maduro, su equipo y su política. Los revolucionarios no fueron capaces de dar un cambio para que el cuadro fuese mejor. Formo parte de una oposición fragmentada, aluvional o arenisca, minúscula, dispersa, pero no confundida ni en subasta. Cuando los ingleses invadieron Las Malvinas, habiendo en la Argentina una dictadura, estuve entre los millones de hombres y mujeres que en el mundo apoyamos a nuestros hermanos. Y eso fue acertado.

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Las bases militares y la oposición

Eligio Damas

Blog., 30-11-09

El refrán, poner toda la carne en el asador, parece ser inspirador determinante en la estrategia opositora contra Chávez y su proyecto, que es de la mayoría de los venezolanos.

Es decir, la oposición, constituida por sectores disímiles, si nos atenemos a los orígenes de los mismos, se ha acordado exclusivamente en sacar a Chávez, por cualquier medio y a cambio de lo que sea.

Ese sector político nacional está extrañamente formado por todo el abanico socialdemócrata, social cristianismo, remanentes de la vieja izquierda, militarismo de la vieja escuela de vínculos ajenos al interés nacional, parte importante de la alta jerarquía eclesiástica de viejos vínculos con el factor económico, todos los grupos cultural y económicamente atados al capital internacional, el capital usurario, banca agiotista, latifundistas, mediana y hasta extrema derecha, incluyendo a extraños vestigios nazis. Esa rara mezcolanza, sin dejar de ser un saco de gatos, por el sortilegio que emana de la presencia de Chávez, se ha acordado para intentar caerle encima como una sola pandilla.

Entre Chávez y donde ellos están obcecados, hay un amplísimo espacio, como tierra de nadie, en el cual la gente, en cierto modo numerosa, no sabe a qué atenerse.

Sobre todo la socialdemocracia y la vieja izquierda, han arriado muchas de sus banderas históricas, por sólo conseguir que la extrema derecha les acepte en su seno. O para decirlo de otra manera, han dejado que ésta les imponga agenda, táctica y hasta estrategia.

De modo que la Venezuela de hoy, pareciera un escenario donde dos contrincantes bien definidos se enfrentan; la extrema derecha y sus acompañantes, con sus consignas, propósitos, discurso coherentes con el neoliberalismo, la asesoría y respaldo del factor económico extranjero, en un bando y, en el otro, lo que se llama el chavismo con su proyecto de socialismo del “Siglo XXI”.

Como muestra de lo afirmado, hagamos mención de las opiniones emitidas recientemente por Pompeyo Márquez, otrora dirigente nacional del Partido Comunista de Venezuela (PCV), ex líder guerrillero, según las cuales, la reaparición en las aguas de nuestro espacio de la IV Flota Norteamericana, nada tiene que ver con un supuesto proyecto que amenace nuestra soberanía. Tampoco las siete bases que van a instalarse en Colombia, particularmente la de Palanquero, que según la propia Fuerza Aérea norteamericana, tiene un alto valor estratégico porque estaría “ubicada en una región amenazada por el narcotráfico, terrorismo y donde existen gobiernos antiestadounidenses”. En el juicio de Pompeyo Márquez, integrante de los círculos que se creen dirigentes de la oposición, ambos peligros sólo existen en la imaginación de Chávez.

Para Pompeyo, eso del imperialismo y las ambiciones anexionistas y de dominio del capital gringo, parecen ser inventos del enfebrecido Chávez.

Para Leopoldo Puchi, dirigente político del lado opositor, en actitud crítica, miembro del partido MAS, ex ministro del gobierno de Chávez antes del golpe de abril del 2002, no hay duda que los opuestos al gobierno venezolano, como impulsados por un movimiento inercial, terminaron por asumir la posición de respaldo a la instalación de las bases, “a pesar que ya se conoce el alcance del acuerdo” que incluye una “plataforma de posibles expediciones y de espionaje en Suramérica”, como sentenció el citado.

Agrega Puchi, como crítica seria a la oposición, con el valor que proviene del seno de ella misma, “parece que un gobierno de la oposición se plegaría a los intereses estadounidenses en materia militar”. A confesión de parte relevo de pruebas.

Y remata su juicio con esta explosiva interrogante:

“¿Acaso se puede considerar viable un gobierno dirigido por un factor político que está a favor de un despliegue militar que afecta la soberanía nacional?”.

www.aporrea.org/tiburon/a277089.html

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