La universidad soñada por Chávez, entre una y otra universidad

Por • 16 feb, 2021 • Sección: Nacionales

Andrés Eloy Ruiz

Febrero 15, 2021. Dos artículos publicados recientemente en Últimas Noticias avivan la discusión y la reflexión sobre la universidad venezolana, en ellos se demanda un nuevo sentido de universidad, destacando falencias o debilidades de esta institución. Ambos artículos, tal vez, van en busca de la universidad soñada por Chávez, una institución para estos tiempos que dé respuesta a la universidad enclaustrada en si misma (Beltran Haddad, UN 27.01.2021) y supere el modelo de universidad como símbolo del éxito y alejada del trabajo (Werther Sandoval, 08.02.2021).

Para Chávez la universidad forma parte de un continuo formativo que debe, necesariamente, tener contacto con la realidad social donde se desarrolla y, en su propia acción, dar solución y atención a las situaciones de dicha sociedad. Es una universidad que se soporta en un modelo educativo que se define como Educación en el Entorno en el que educadores y educandos transforman la realidad como parte de la concreción del hecho educativo. En el año 2003, hablando de una de las modalidades de educación universitaria, la Misión Sucre, Chávez nos ejemplificaba rasgos de esa educación universitaria: “…cuando comiencen a estudiar, tienen que comenzar a interactuar con la realidad. A través de la Misión Sucre deben salir de clases a hacer el trabajo social. (…) Yo me imagino, por ejemplo por allá en algún pueblo del estado Apure, esa Misión Sucre que tiene que interconectarse con el entorno: ¿Qué está pasando con el agua? ¿Dónde están los niños de la calle?. Esto tiene que ser un problema de la Misión Sucre[1].

La universidad necesaria debe construirse a partir de un modelo de educación en el entorno. En este sentido tiene que ser pertinente, es decir debe tener capacidad de dar respuesta a los requerimientos y necesidades de la sociedad. La formación en el área de ciencias de la salud debe contribuir real y efectivamente al mejoramiento de los indicadores de salud, y la formación (e investigación) en ciencias del agro debe contribuir a mejorar la producción agrícola y la soberanía alimentaria de la patria.

Otra característica de la universidad soñada por Chávez es que es incluyente, abierta a todas y a todos. Inclusiva para los que requieren una formación inicial que les provea de capacidades y conocimientos para su desarrollo profesional, e inclusiva también para los que vuelven a ella para completar una nueva formación. Esto es así por cuanto la sociedad ha provocado una prolongación de la escolaridad. ¿Y entonces quienes serán los que se ocupen de tareas técnicas como soldadores, instaladores de equipos industriales, etc.? Los y las universitarias, pues dichos oficios deben aprenderse y ejercerse durante la formación universitaria. Lo que nos permite enfatizar en otra de las características de esta universidad.

La universidad ha de ser habilitante. Un ingeniero civil que sabe colocar bloques y frisar, un modelo de educación que integra el saber detallado y general con el hacer detallado y general. En esta universidad se desarrollan competencias técnicas, de apoyo, de prospección, teóricas, etc., en forma simultánea, e incluso se habilita en el proceso de formación para cumplir funciones y tareas más concretas y de menor abstracción. Agrónomos y agrónomas que saben de la siembra porque han sembrado; médicos y médicas que saben de promoción de salud, de inyectar, de cuidar y limpiar a un(a) paciente, porque ya lo han hecho. Y en forma paralela tienen las capacidades de evaluación, diseño y desarrollo de proyectos de inversión agrícola los primeros y de operar y liderar un equipo en el quirófano los segundos.

Otra característica de esta universidad es que es productiva. En efecto, si la comunidad universitaria esta interconectada con la realidad, si los problemas y situaciones de la realidad son parte indispensable de la formación e investigación universitaria y si, además, ser universitario implica desarrollar competencias, realizar tareas, adquirir conocimientos, resolver problemas reales, y mejorar la realidad concreta del lugar donde se vive, entonces es inevitable que la universidad sea productiva, pues no solo se trataría de alcanzar los indicadores de productividad académica, sino que además tendría indicadores de productividad económica, política, artística, etc. Dicho en otras palabras, los resultados académicos son la consecuencia de los resultados sociales, técnicos, de salud, etc.

Y esto tendría una consecuencia fundamental para la sociedad, permitiría que la universidad contribuyera con la formación de la conciencia social de las personas, permitiría la verdadera formación de ciudadanos y ciudadanas para la patria, promovería la formación de la mujer y el hombre nuevo que requiere Venezuela y la humanidad en general.

De esta universidad rápidamente descrita ya tenemos experiencias concretas, puede que aún no sean las de mayor peso, pero ya son experiencias que demuestran que es posible. Es necesario reconocer y visibilizar esa universidad soñada por Chávez, experiencias donde ya hemos tenido logros de este tipo, donde hemos avanzado, aunque aún haya todavía un largo camino por recorrer.

[1]     El sentido de la Misión Sucre. Palabras de Hugo Chávez en la juramentación de los equipos regionales de la Misión Sucre. 11 de octubre de 2003. Ver en: https://www.youtube.com/watch?v=bWerwm1AJ14.

https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/la-universidad-sonada-por-chavez-entre-una-y-otra-universidad/

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