Los amos de la Frontera

Por • 26 sep, 2015 • Sección: Nacionales

Las verdades de Miguel

25/09/2015. La agenda. A propósito de la tensión fronteriza colombo-venezolana. La extensa frontera colombo – venezolana alcanza a 2.219 kilómetros (603 hitos que demarcan la línea divisoria). Al contrario de lo que generalmente se cree, por esa línea Colombia sólo desplaza unos 4 mil efectivos militares, mientras que Venezuela rebasa los 20 mil uniformados. Estimo que la reunión de Quito no pasó de ser un saludo a la bandera. Nuestro problema fronterizo es general, no sólo con Colombia, también con Brasil por su actitud complaciente frente a los garimpeiros que han desolado nuestra Guayana (este es un tema para otra ocasión).

Me atrevo a afirmar que para superar la situación con Colombia, muchísimo mejor resultado obtendría Maduro si se reúne con las FARC; igual se cubriría de gloria si procediera a desmantelar las facciones constituidas por ciertos efectivos militares criollos que hacen vida en esa región. Cierto es que Santos no manda en la frontera, como también es verdad que algunos militares venezolanos (deshonrando el uniforme) participan en actividades ilícitas que les han permitido enriquecerse. Contextualizando, en la actualidad es las FARC el factor dominante en todas las actividades irregulares que sacuden la extensa línea limítrofe. Al prestarse para el contrabando, la extorsión y el secuestro, las FARC le han jugado sucio al Gobierno venezolano (traicionándolo).

Las FARC han burlado a Maduro en su buena fe, ignorando que desde Miraflores se ha contribuido ampliamente para alcanzar un escenario de entendimiento que ponga fin a la guerra de guerrillas en el vecino país. Hoy, poco o nada puede hacer el Gobierno colombiano; mejores resultados pueden obtenerse si persuadimos a la comisión negociadora de las FARC en La Habana a cesar en las actividades delictuosas en nuestra frontera. El problema no es fácil porque son muy poderosos los intereses económicos comprometidos; sin embargo, si Maduro mantiene una posición firme al discutir el asunto con las FARC, se puede lograr un acuerdo que verdaderamente termine con el contrabando y otras actividades ilícitas en la frontera. Para ese encuentro se puede constituir una comisión, que bien podría estar integrada, entre otros, por Francisco Arias Cárdenas (amigo del ELN) y Ramón Rodríguez Chacín (conocedor de las FARC). Es un error insistir que sólo el paramilitarismo es el Protagonista de la tragedia fronteriza.

Ese sector no tiene la fuerza como para interpretar ese papel, porque no existe tal. El paramilitarismo se desarticuló tras la desmovilización de las Autodefensas de Colombia. Ahora se trata de unidades mejor conocidas como bandas criminales (Bacrim) comprometidas con las mafias de la droga. Las Bacrim ya no se movilizan en grandes grupos armados y uniformados, sino que manejan prácticas propias de la delincuencia común y no responden a una dirección universal, lo que las hace vulnerables. Mientras, las FARC, aprovechando sus conocimientos de guerra asimétrica, han asumido el control de los territorios que ocupan toda la zona limítrofe (de uno y otro lado), salvo el caso aislado de Santander Norte – Táchira, donde imperan las Bacrim.

Existen tres zonas de dominio:

 

Zona Uno: limita al Zulia con la Guajira y César en Colombia. Va de Punta Castilletes hasta Casigua El Cubo y se encuentra bajo el control del ELN (helenos), cuyo jefe sigue siendo Nicolás Rodríguez Bautista (Gabíno); cuentan con el apoyo de la etnia Wayuu y controlan a los desplazados colombianos.

Zona Dos: comprende Santander Norte y Táchira, hasta La Pedrera (colindando con Apure), es el teatro de operaciones de los rezagos de la desmovilización de las Autodefensas de Colombia; esta zona es un tanto complicada por la actividad económica que desarrollan elementos opuestos a Maduro.

Zona Tres: en esta faja encontramos la mayor fuerza guerrillera representada por las FARC (faracos). Se extiende desde Guasdualito (Apure) hasta la isla del Vizcaíno en aguas del río Negro. Del lado colombiano abarca los departamentos de Arauca, El Vichada y Guainía; es el asiento del Bloque Oriental de las FARC, la facción militar más fuerte de esta guerrilla.

Este bloque se encuentra bajo el mando de Mauricio Jaramillo (alias de El Médico y Jaime Alberto Parra); quien ahora se encuentra en Cuba en la delegación de las FARC que negocia con Santos la desmovilización.

El Bloque Oriental de las FARC está fraccionado en dos frentes: El José Antonio Páez operando en El Vichada y El Joaquín Bailen. Entretanto tenemos que en Arauca, Guaviare y Guainía actúa bajo la figura de columnas móviles. A todas luces, la guerrilla colombiana es la principal responsable de la inseguridad fronteriza; ella ha jugado un doble papel frente al Gobierno venezolano y se ha beneficiado con las actividades ilícitas en la frontera. En territorio venezolano la insurgencia colombiana ha hecho lo que le ha venido en gana; en Apure y Amazonas no son extrañas sus alcabalas. Teniendo en cuenta que el 23 de marzo de 2016 se tiene previsto firmar un acuerdo de paz para Colombia, no sería un exabrupto solicitar a los negociantes de ese tratado (reunidos en La Habana) que incluyan en su agenda el problema fronterizo colombo-venezolano. Tomando en cuenta que en ese acuerdo, las FARC proponen que el Ejército colombiano se limite al resguardo de sus fronteras, lo cual deja claro la desmovilización guerrillera, se debe cuidar que esta sea completa y no deje los residuos como si los dejaron las AUC abandonando a la buena de Dios a los elementos dispersos que continuaron delinquiendo. Buena parte de nuestros compatriotas (si no todos) se sentirían satisfechos con esta propuesta.

http://www.notilogia.com/2015/09/las-verdades-de-miguel.html

 

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