Ramos Allup: Chávez no tiene poder en la FAN para dar un autogolpe

Por • 28 ago, 2011 • Sección: Nacionales

El secretario general de Acción Democrática asegura que, ante una eventual derrota electoral se ha manejado la tesis del autogolpe. Pero, afirma, «con conocimiento de causa», que los militares no desconocerán los resultados y que «hay oficiales afines al Gobierno tendiendo puentes hacia la oposición».

28 Ago 2011 | 06:50 am – Por Cristina Marcano. Cuando Henry Ramos Allup habla del universo sibilino de los cuarteles venezolanos lo hace como si estuviera más allá de conjeturas y sospechas. El secretario general de Acción Democrática asegura que, ante una eventual derrota electoral se ha manejado la tesis del autogolpe. Pero, afirma, «con conocimiento de causa», que los militares no desconocerán los resultados y que «hay oficiales afines al Gobierno tendiendo puentes hacia la oposición».

-Después de que un general dijo que no reconocería más comandante que Chávez, usted aseguró que la inmensa mayoría de la FAN está muy molesta con lo que pasa. ¿En qué se basa para decir eso?
-No solo se trata de una declaración sino de varias. La primera, del Presidente señalando que tiene dudas acerca de si la vía era la armada o la electoral. La segunda, de Adán Chávez, que dice que no descarta la vía de las armas para que la revolución se imponga. La tercera, aquella estupidísima declaración del general Henry Rangel Silva, cuando dijo que la FAN no aceptaría un resultado electoral desfavorable a Chávez. Hay descontento porque la inmensa mayoría no comparte estos criterios. Son militares pero no son militaristas, no son corruptos, no tienen funciones de gobierno y son demócratas. La mayoría rechaza la cubanización y no le gusta ver a oficiales cubanos, algunos de menor rango, dándoles órdenes a venezolanos.
Asegura que una cosa es la actitud de la cúpula y otra la de la mayoría de los militares, que no se prestará para un arrebatón ni un autogolpe. Ante una eventual derrota del Presidente o de cualquier candidato del chavismo, que no parece improbable, en el gobierno se ha manejado la tesis del autogolpe, recomendada por los cubanos.

«Para diluir eso, el Presidente y sus voceros dicen que quienes les calientan la oreja a los militares somos los civiles de la oposición. Hay malestar y el Presidente lo sabe. Está al tanto de las pintas en los cuarteles, de las murmuraciones, de la rabia por los negocios de la cúpula, por la presencia de cubanos, por las desviaciones partidistas de la FAN… Estoy en capacidad de asegurar que no tienen fuerza para un autogolpe».
Ni el mismo Chávez tiene poder ni ascendiente en la FAN -con todos los altos mandos que pone y quita entre sus incondicionales- para dar un autogolpe ni desconocer un resultado electoral, enfatiza. Si tuviera el arrojo de exigir una actitud inconstitucional, como el 11 de abril, cuando ordenó el Plan Ávila, ningún alto mando militar, por obsecuente que sea, cumplirá una orden de esa magnitud y si lo hace, no tendrá eco, la oficialidad no desconocerá los resultados ni reprimirá a la población civil desarmada.

«Esto lo digo con conocimiento de causa. El Presidente sigue instigando a los militares al decir que serán objeto de persecución en caso de que la oposición gane. Aun oficiales afines al gobierno andan tendiendo puentes y conversando porque temen ser perseguidos después, es decir, el mensaje de Chávez ha calado en alguna medida. Por la mentalidad democrática de todos los sectores de la oposición, puedo asegurar que aquí no habrá persecución pero tampoco impunidad. No puede haberla. Alguien tiene que pagar por lo que se ha hecho en Venezuela, alguien tiene que responder por los delitos que se han cometido -contra las personas, las propiedades, la Constitución, la soberanía nacional, la libertad de expresión-, porque si vamos a seguir de impunidad en impunidad la gente definitivamente perderá credibilidad en el sistema democrático. Pero la inmensa mayoría de los oficiales de la FAN no tiene nada que temer. Es más, tendrían más garantías en un gobierno que respete la Constitución y las leyes de las que tienen ahora, que son llevados a compartir un estado de cosas que íntimamente no comparten, pero ante el cual no se pueden rebelar».

-¿Ese autogolpe sería anterior a las elecciones?
-Anterior o postelectoral.

-¿Después de las elecciones no sería una maniobra demasiado burda? No es creíble un golpe contra un gobierno que está de salida.
-Si se trata de autogolpe, ¿qué significa? Desconocer el gobierno que viene, sea para que se quede el que está y suprimir cualquier competencia política, o poner otro que le sea afín.

-Pero, públicamente, ¿cómo justificarían un golpe así?
-No importa, porque precisamente entre el momento de la derrota electoral -que ocurrirá si la oposición se maneja con inteligencia- y el momento de la entrega de la presidencia mediará un lapso que hace propicio ese tipo de salidas. No sigamos evaluando ni juzgando al gobierno en términos convencionales. La lucha por mantener el poder para ellos es agónica, terminal, porque saben lo que les ocurrirá en relación con la justicia cuando lo pierdan. El instinto de conservación es más peligroso cuando funciona en la política que en la propia vida y lo de ellos es instinto de conservación, porque saben todo el daño que han hecho. Aquí, por cierto, hay que tener mucho equilibrio para que no se desate una cacería de brujas. A mí me dijo un militar hace poco: tenemos muchas armas, tenemos mucho dinero y tenemos mucho miedo. Por eso es que tienden los puentes.

Leales hasta la víspera
-¿A qué temen los militares, a un enjuiciamiento?
-Los militares que se han embuchado tratan de salvarse, ya no cuidan intereses sino negocios, estatus económico. Los que no tienen nada temen que los metan en el mismo saco. Por eso, hay que diferenciar entre los militares responsables y los que nada tienen que ver. Todos creen que la FAN como un todo puede ser perseguida porque eso es lo que les ha metido Chávez en la cabeza. Cada vez que dice que se perderán los logros de la revolución, le dice también a la población que si gana la oposición no habrá más programas sociales, ¡por Dios!, si los primeros programas sociales -en el caso de los adecos lo decimos a mucha honra- llegaron a este país antes de que Chávez fuera siquiera un espermatozoide político.

-¿Quienes tienden puentes son oficiales activos, de alto rango?
-Activos y retirados, de diferentes rangos.

-¿Desde cuándo lo hacen?
-Eso tiene tiempo. Entre año y año y medio.

-Usted habla de una mayoría institucional dentro de la FAN, pero también existen las milicias.
-Yo creo que esas milicias al primer disparo salen corriendo pero, en todo caso, esa es la demostración palmaria de la desconfianza de Chávez en su propia FAN, por mucho que proclame «mis fuerzas armadas, mis hermanos de armas» y toda esa cháchara. Fueron sus hermanos de armas los que actuaron el 11 de abril, no los civiles. Pero quedó curado de espanto, sabe que los militares son leales solo hasta la víspera, por eso es que emite la señal de que aquí nadie es estable sino él y crea las milicias como contrapeso, en caso de eventual alzamiento. Ojo: milicias más reserva, dos componentes que no están en la Constitución y que se manejan con presupuestos y mandos militares colocados por el Presidente. Eso también causa rabia porque son una FAN paralela.

Efectos secundarios
-¿Cómo ha afectado la enfermedad del Presidente el mundo militar?
-Mucho, no solamente en el seno de la FAN sino en el PSUV, en el gobierno y en la oposición. La pugna de poder que existe es evidente. Allí hay, por una parte, el sector militar, que incluye activos y retirados. Por otra, dentro del gobierno, los que tienen mejores relaciones con Cuba, Maduro y Alí Rodríguez, y los fundamentalistas, Jaua y Giordani, los que menos fuerza tienen. Por supuesto, hay militares inteligentes, caso de Diosdado, y brutos como Rangel Silva. El primero hace piruetas en una relación fortuna-desgracia que ha tenido frente al Presidente y aparece como uno de los eventuales delfines. El otro ni siquiera logró coronar como ministro de Defensa en los recientes cambios y por eso es que Mata Figueroa se quedó. Aunque ambos están ubicados en ese cosmos del chavismo hubo una pequeña lucha por el poder.

Cuando Chávez regresa la primera vez de Cuba, quería hacer unos cambios y el sector militar le iba a proponer como vicepresidente a Diosdado Cabello o a Ronald Blanco La Cruz. Yo le dije a mi informante que lo veía poco viable porque a su vez Hugo Chávez tenía en mente a Nicolás Maduro o Rafael Ramírez. Él asomaría el nombre de Ramírez, intragable para los militares, precisamente para que pasara suavecito Maduro, bien visto por Fidel. Ni los militares aceptaron lo que Chávez propuso ni al revés. Por eso se quedó Mata Figueroa y Rangel Silva se quedó en el aparato.

-Si Jaua era de su total confianza, ¿por qué lo quería cambiar?
-Porque no tenía fuerza, no tenía mando y no lo veían, ni dentro ni fuera del gobierno, como presidente encargado. Chávez necesitaba alguien de más peso. Por ejemplo, Nicolás ha avanzado mucho, por más que traten de devaluarlo, tiene peso y ha aprendido bastante. Es como el caso de Diosdado. No pierdan de vista ni a Nicolás ni a Diosdado, que en el corto plazo son las figuras más eminentes que tiene el régimen para ponerlos en las primeras filas.
Ahora, ¿por qué razón de repente se desatan todos estos demonios? Porque cuando se ha construido la visión de un régimen monolítico en torno a una persona, un autócrata con un sentido casi dinástico del poder, y de repente se dice que tiene una enfermedad grave, de pronóstico y desenlace inciertos, se aceleran las luchas.

Presidente imputable
-Si la oposición gana en 2012, uno de sus retos será gobernar con una Asamblea chavista
-Sí, no solamente la Asamblea Nacional, tendremos desventaja en todos los poderes públicos. Hay que tender un compás de entendimiento porque son instituciones. No llegaremos con una suerte de decreto Carmona II disolviendo los poderes públicos porque no podemos concebir sino soluciones estrictamente constitucionales.

Claro, en el caso del legislativo, el 11 de abril hubo parlamentarios del gobierno que se pasaron y que, incluso, estaban dispuesto a juramentar a Carmona. Es más, William Lara, que se negó a presidir esa sesión, renunciaba y le tocaba a Rafael Simón Jiménez. Entonces se iban a nombrar presidentes de la Cámara a Alejandro Armas, del sector miquilenista, o al profesor Néstor López, diputado independiente por AD-Mérida. En ese congreso, con los disidentes chavistas que se habían pasado -algunos están activos y no los nombraré para no amargarles la vida-, había mayoría para hacerlo, por eso resulta todavía más torpe lo que hizo Carmona.

Hay una gente que no le gusta que uno refresque esas cosas, porque piensa que en la oposición debemos hacer un poco como el gato. No, dejemos que el gobierno haga como el gato y nosotros hagamos lo inverso. Saquemos todo para afuera para que la gente conozca aquello que ha ocurrido y tome sus propias decisiones. La agenda de la Asamblea la hacen en Miraflores conforme al biorritmo del Presidente. Que el parlamento recupere su facultad deliberante y legislativa será relativamente fácil cuando el chavismo, que es mayoría, pierda la Presidencia de la República. Entonces no será obsecuente ni sumisa con el nuevo Ejecutivo sino un poder de contrapeso y eso es saludable.

-Podrían bloquear decisiones del nuevo gobierno
-Eso forma parte del juego político. Como dice el refrán llanero: una cosa es con guitarra y otra cosa es con bandola. Ya veremos cómo se comporta la Asamblea cuando Chávez pierda las elecciones y un presidente democrático entre en ejercicio.

-¿Cómo sería un gobierno con Chávez en la oposición?
-Para empezar, si Chávez o el chavismo -porque Chávez puede no ser candidato- perdiera las elecciones presidenciales vendría la resaca, un lapso de decaimiento. Habrá una tregua, no sé de cuánto tiempo. Si el nuevo gobierno acierta, el chavismo seguirá decayendo porque habrá comparaciones y si desacierta, unos dirán que el chavismo era mejor. Siempre habrá allí una fuerza, que no es mala desde el punto de vista democrático porque debe haber fuerzas equilibrantes. Una cosa es que Chávez no quiera admitir que la mitad del país está contra él o no está de acuerdo con su proyecto, pero para nosotros, el otro existe y debe actuar en política ajustándose a la Constitución.

-¿Es partidario de enjuiciarlo?
-Chávez es absolutamente imputable.

-¿Por qué?
-Por todos los delitos que ha cometido contra el patrimonio público, contra la constitución, contra la soberanía, contra las fuerzas armadas, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión. No puede ser que el sistema nacional de medios públicos esté dedicado las 24 horas del día, 365 días del año, a despellejarte vivo, a instigar el odio e incluso la agresión física y no tengas la menor posibilidad de impedir o resarcir eso en algún tribunal.

Irreversiblemente, primarias
-Espera que todas las fuerzas se adhieran a la tarjeta única, ¿qué pasaría con las que no lo hagan?
-Si al final ves que hay una tarjeta en la que hay diez, doce, no sé cuántos partidos que renuncian a su propia tarjeta en aras de esa política unitaria, y quedan por ahí una o dos tarjeticas que insisten en su propia franquicia les irá electoralmente muy mal. Yo creo que la dinámica empujará a que todos entremos en la tarjeta única.

-A estas alturas, ¿las primarias son irreversibles?
-Necesariamente, irreversiblemente, primarias.

-En AD hay quienes quieren que usted sea su candidato
-Me han entusiasmado desde hace tiempo. Quien ha tratado de contenerlos un poco hemos sido nosotros porque esperamos que se decante bien el panorama. Para nadie es un secreto que tratamos de presentar un candidato único AD-ABP-UNT-Copei-Convergencia-Proyecto Venezuela y Leopoldo López. Si uno de los promotores de esa idea he sido yo y me ven empeñado en mi propia candidatura, me haría sospechoso de andar armando un juego a mi favor. Si una candidatura propia es lo más conveniente para AD en opinión de todos, sea. Si es otro nombre, sea.

-Entonces no descarta ser candidato…
-No. Ni lo afirmamos ni lo descartamos.

-¿Y cuándo lo decidirán?
-Independientemente de si estas conversaciones fructifican o no, creo que ya con todos los datos podríamos hacerlo entre mediados y finales de octubre.

-¿Cuándo tendrán listo el Programa Común de Gobierno?
-Tenemos la experiencia de candidatos que ganan y después hacen lo que les da la gana. Debe definirse un programa único que nos comprometa a todos porque tiene que ser un gobierno de transición, aunque esta expresión no les gusta a algunos, ese es un periodo de transición. Debe ser un gobierno de inclusión porque nadie puede gobernar solo. Hay que tomar medidas muy drásticas de reinstitucionalización del país y supondrá un desgaste enorme. Esta no es una sucesión de un gobierno democrático a otro.

-¿Por qué el CNE se muestra reacio a definir la fecha de las elecciones de 2012?
-Yo he despachado el tema con una frase que a lo mejor no es feliz o desentona, pero es verdad. Me temo que a lo mejor el CNE espera la evolución de la quimioterapia a ver qué decidirá. Esa es mi convicción personal. Si son en septiembre tendríamos un presidente electo esperando cuatro meses. Y si pierde Chávez tendríamos un presidente cuatro meses siendo ni siquiera la reina de Inglaterra, que tiene corona pero no gobierna. Es imposible concebir un presidente que vaya por la reelección y que, al perder, se mantenga cuatro meses en el poder.

-Eso crearía cierta tensión en el país…
-Exacto, tensión, y allí cobra sentido la tesis del lapso para la corrección por el autogolpe. ¿Ves cómo van encadenándose las cosas?

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