Sobre la construcción de una nueva alternativa política

Por • 2 dic, 2017 • Sección: Nacionales

De cara a las elecciones municipales

30 de noviembre de 2017

“El ideal late dormido… La semilla se calienta sordamente bajo la tierra”.

Última Tule. Alfonso Reyes.

¿Es necesaria la construcción de una referencia política distinta al PSUV y a la MUD? Fue la pregunta inicial que nos hicimos, preocupados por la desastrosa situación del país y la extrema degradación de la política. Luego vino, sin atisbo de duda alguna, la respuesta afirmativa y luego otras preguntas: ¿Cómo construirla? ¿Qué sentido darle? ¿Por qué intentos similares han fracasado? Es la tarea, y la reflexión implícita en ella, que hoy le planteamos al país desde la Alianza Política que hemos conformado – por ahora – el partido político nacional UPP 89, y las organizaciones Movimiento Popular AlternativoMarea Socialista e Iniciativa Venezuela 2020

Creemos que esa construcción requiere entusiasmar de nuevo a la población, hacerla creer de nuevo en la política, sacarla de la incertidumbre y el desaliento actuales, del marasmo a la cual la han llevado, obligada a sobrevivir bajo condiciones de precariedad económica extremas y bajo la protección dadivosa de un gobierno que no genera bienestar para el pueblo, sino dependencia engañosa hacia él. Buscamos lograr que el pueblo recupere la confianza en sí mismo, condición indispensable para alcanzar este objetivo que interpretamos como el clamor opacado de un pueblo violentado y subestimado, al igual que confundido. 

Nos encontramos con dos fuerzas falsamente antagónicas, ambas enfrentadas en sus ambiciones individualistas de usufructuar el poder, pero coincidentes en su egoísmo, en el pacto excluyente de la polarización y en su concepción perversa de la política. Ambas embriagadas en un festín inmoral de poder y en un dispendio grosero de dinero mientras el pueblo lucha por sobrevivir a duras penas. Este tránsito sombrío del ejercicio actual de la política que estamos señalando, nos lleva a la necesidad de rencontrarnos con una política entendida desde la dimensión moral de ella. 

La Declaración Política que hoy, 30 de noviembre de 2017, estamos haciendo reúne a un conjunto de 183 candidatos y candidatas para las elecciones municipales del 10 de diciembre de 2017. En los municipios de la Gran Caracas llevamos como candidatos a Manuel Isidro Molina, en el Municipio LibertadorJosé Luís Castañeda, en el Municipio SucreGriselda Reyes, en el Municipio Baruta eItalo Zapata, en el Municipio Chacao. Es sólo un primer paso en esa integración necesaria de factores sociales y humanos, no carente de contradicciones propias que deberemos enfrentar, capaces de reflexionar y soñar en una Venezuela distinta, de mayor progreso y bienestar social.

No es motivo de esta declaración hacer una reseña de las inconsistencias ideológicas, de las contradicciones políticas y de los despropósitos éticos de la dirigencia, tanto del gobierno/PSUV, como de la oposición/MUD; sólo haremos referencia a algunos elementos que caracterizan el momento actual y evidencian el drama nacional: 1. El desfalco a la nación que se ha estimado en MM$ 300.000 y que significa una fuga de divisas sin precedentes en el mundo, a manos de las corrientes neoliberales, antinacionales y corruptas que han usufructuado las riquezas del país durante al menos las últimas cinco décadas. 2. El plan económico de entrega que tiene como símbolo reciente el “Arco Minero del Orinoco” y que también se expresa en los contratos de la Faja Petrolífera y en la anterior “apertura petrolera”, al igual que en los nuevos endeudamientos que están siendo gestionados ilegalmente por el ejecutivo nacional. 3. La inmensa e irresponsable emisión de dinero inorgánico, sin respaldo en la producción industrial y agrícola, que ha ocasionado una descomunal inflación sin precedentes en la historia del país. 4. La violación sistemática a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Requerimos trabajar en la reconstrucción política, institucional y económica del país. La política debe estar de nuevo al servicio de la sociedad y del pueblo. La institucionalidad debe recuperarse, estar en sintonía con el principio de la “independencia de los poderes” y dejar de estar supeditada al gobierno y a una dirigencia de partido. La economía no puede seguir fundamentada en la mera producción y exportación de recursos naturales sino debe generar riquezas en el país y  crear fuentes de empleo.

En lo concreto, proponemos de cara a las elecciones municipales del 10D: 1. Darle sentido al principio de la “participación protagónica”, eso significa confiar en el pueblo, en el conocimiento de sus propias necesidades locales y dejar de tutelarlo desde la burocracia estadal. 2. Hacer uso eficiente y estricto de los dineros públicos en la gestión pública municipal, evitando que sean desviados y despilfarrados, como es usual, en acciones de proselitismo político o en negociaciones interesadas. 3. Presionar al Gobierno Nacional, desde las entrañas del propio pueblo, para que las divisas del país, hoy escasas, sean utilizadas con transparencia en la compra de alimentos y medicinas, y bienes esenciales, informándole al país en qué, cómo, dónde y cuándo son utilizadas. 4. Recuperar los valores del trabajo y el conocimiento, en las alcaldías, como valores fundamentales de una sociedad, cuando hoy vemos que se han perdido y cualquier cargo es ocupado por cualquier persona sin que tenga la preparación adecuada, no sólo técnica, también ética y ciudadana, para ello. En pocas palabras, proponemos construir “desde abajo”, “desde las bases del pueblo”. Otras propuestas rebasan el espacio de esta declaración.

El camino es largo y espinoso, los intereses en juego inmensos. Las elecciones municipales son una oportunidad para ir sembrando, en las bases, en las comunidades, esas ansias de futuro que, de nuevo, insuflen en el pueblo venezolano el espíritu de lucha necesario para lograr un mejor porvenir para el país.

Organizaciones Sociales Populares <unidaddelpoderpopular@gmail.com>

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