China pone la mira en Crimea

Por • 8 mar, 2014 • Sección: Política

Piotr Iskenderov

Un gran escándalo está por estallar en el triángulo Unión Europea-Ucrania-China. El embajador de China en Ucrania, Zhang Xiyun, desmintió públicamente la declaración del titular de Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, en el sentido de que Pekín pide a Kiev que concierte del Acuerdo de Asociación con la UE.

Entre tanto, la parte china está activando la penetración económico-financiera en Crimea.

Parece que el canciller polaco, queriendo dar por real lo deseado, confirió un gran impulso a las actuales discusiones en torno a los intereses de China en Ucrania. Radosław Sikorski manifestó que Pekín presentó como condición para sus inversiones en la economía ucraniana, ni más ni menos, que Kiev firme el Acuerdo de Asociación con la UE.

Conociendo la política exterior cautelosa y multivectorial de China, no valía la pena sorprenderse de un inmediato desmentido. La Agencia Interfax-Ucrania transmite que el embajador chino en Kiev declaró: “Tengo dudas en cuanto a la veracidad o justeza de la alusión a lo dicho por el Sr. Sikorski. Tal vez las dudas se deban a la justeza de la traducción”.

Cabe tener en cuenta que las discrepancias entre china y el jefe de la diplomacia de Polonia encajan en el rumbo variable de las relaciones de Pekín y Bruselas. El jefe del Departamento de Orientalismo de la Escuela Superior de Economía de Rusia, Alexéi Máslov, dijo a La Voz de Rusia que China aún a fines de 2011 propuso a la Unión Europea prestarle ayuda anticrisis a condición de que se cumpla una de las tres condiciones china: elevar el estatus de China en el Fondo Monetario Internacional, ampliar sus derechos en la Organización Mundial de Comercio o bien levantar el embargo de armas europeas a China. Entonces la jefatura de la Unión Europea calificó estas propuestas de “humillantes y peligrosas”. Alexéi Máslov señala: Toda la política china y toda su tradicional cultura política se basan en que China calcula muy correctamente todos sus pasos. Aquí no hay filantropía alguna, pero sí un cálculo bien preciso de “entrada” de China en Europa. Semejante “entrada” activa comenzó durante la crisis de los años 2008-2009. Actualmente China tiene la posibilidad de hacerse con el control de áreas enteras de la industria europea.

Efectivamente, con el pretexto de esclarecer las relaciones con los representantes de la UE, Pekín acrecienta los esfuerzos para apuntalar sus propias posiciones económico-financieras en las zonas de importancia estratégica de Ucrania y sobre todo en Crimea. Justo el último día de enero, los medios de comunicación chinos y la Dirección de Política Informativa del Consejo de Ministros de la República autónoma de Crimea, anunciaron la suscripción en Pekín de un memorándum que contempla la ejecución de un proyecto piloto de integración en la esfera del complejo agroindustrial. El proyecto prevé el desarrollo y la modernización de los sistemas de irrigación de Crimea, la renovación de las tecnologías agrarias, el desarrollo del sistema de complejos agrícolas y los correspondientes sistemas logísticos, que deberán estar ligados a una de las terminales de los puertos del mar Negro en Crimea.

China tampoco oculta las intenciones de ampliar la cooperación en otros ámbitos, por su interés en obtener nuevos mercados y territorios para organizar la producción. Las autoridades de Crimea lo comprenden perfectamente. No por casualidad, la Dirección de Política Informativa del Consejo de Ministros republicano subrayó que la “parte china aceptó las demandas del Gobierno de Crimea de atraer mano de obra exclusivamente de Crimea y que las tierras que se cultivan no dejen de ser propiedad estatal de Ucrania”.

En la propia Crimea algunos ya se han apresurado a dar a esta cuestión un tinte geopolítico, “enganchando” activamente a Rusia. El jefe del Departamento de Relaciones Exteriores del Majlis (Parlamento) del pueblo tártaro de Crimea, Alí Jamzin, vaticinó que como resultado la parte oriental de Ucrania y especialmente Crimea “quedarán para siempre en la zona de intereses geopolíticos rusos o quizás ruso-chinos”.

Desde luego que todo esto pertenece al ámbito de la conspiración. Igor Korotchenko, director de la revista Natsionálnaia Oborona (Defensa Nacional), dijo a La Voz de Rusia que China y Rusia incluso no son aliados militares formales: China no es aliado militar de Rusia. Pero en el marco de las relaciones de asociación anhelamos la paz y estabilidad en nuestras fronteras. El hecho de que China y Rusia interaccionan en el terreno militar, realizan maniobras conjuntas y mantienen consultas influye en términos positivos sobre la dinámica general de las relaciones.

No obstante, las consignas e ideas antirrusas son enarboladas por una parte determinada del espectro político de la Ucrania de nuestros días. No caben dudas de que semejantes “horrores” chino-rusos serán aprovechados activamente en la Euromaidán y en otros “puntos calientes” ucranianos.

mj/as/ll

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

9 febrero, 2014

http://spanish.ruvr.ru/2014_02_09/China-pone-la-mira-en-Crimea-6764/

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