Las plataformas continentales

Por • 5 abr, 2019 • Sección: Política

Santiago Javier Armesilla Conde

1. Introducción

En el año 2003 el filósofo español Gustavo Bueno publicó el libro El mito de la izquierda{1}; cuyo subtítulo rezaba Las izquierdas y la derecha. En esta obra, llamada a convertirse en el futuro a medio/largo plazo en un libro imprescindible del pensamiento filosófico y político, el filósofo, principal impulsor del sistema conocido como Materialismo Filosófico{2}, realiza una clasificación pluralista de las diferentes generaciones de izquierdas realmente existentes, o que han existido, a las que denomina izquierdas definidas, esto es, las que tienen al Estado como parámetro a partir del cual se definen, es decir, definen sus proyectos políticos. Gustavo Bueno demuestra que el Estado del Antiguo Régimen sufre durante la Revolución Francesa un proceso racionalizador llamado holización{3} por el cual las partes heterogéneas del Estado absolutista son homogeneizadas hasta conformar el Estado-Nación moderno, la Nación Política de Ciudadanos Libres e Iguales en Derechos y Deberes. Y es esta Nación Política la plataforma sobre la cual se inicia la distinción entre derecha e izquierda. En la Revolución Francesa, esta distinción se estableció en la Asamblea Francesa de 1789, cuando a la derecha quedaban los partidarios de la unión de Trono y Altar –el Antiguo Régimen, «volver a 1788»–, los que más tarde serían conocidos como reaccionarios, y a la izquierda los partidarios de la Revolución, de la nación política francesa. De entre estos últimos surgirían los revolucionarios radicales, los jacobinos, que llevarían la Gran Revolución hacia su cúspide política con la Constitución de 1793{4}, con el régimen del Terror y la guillotina y, más tarde, con el golpe de Brumario y la llegada al poder de Napoleón Bonaparte y su Imperio universalista de 16 años de duración, con un breve lapso de tiempo entre la ocupación de París por los aliados antirrevolucionarios el 31 de marzo de 1814 hasta la huída de Napoleón de la Isla de Elba y su llegada a Antibes el 1 de marzo de 1815, con el que empezó su Imperio de los cien días. Durante su Imperio, Napoleón Bonaparte realizó grandes hazañas militares –aunque también sufrió sonadas derrotas–, instauró el Código Civil en gran parte de la Europa de su tiempo, derribó monarquías absolutas y construyó la primera gran plataforma continental de la izquierda revolucionaria: el Imperio Napoleónico o Imperio Jacobino, si queremos nombrarlo con terminología adecuada a lo expuesto por Gustavo Bueno en El mito de la izquierda.En El mito de la izquierda, Bueno realiza una clasificación de las izquierdas definidas y de las indefinidas, a la vez que realiza una definición de lo que, desde las coordenadas del materialismo filosófico, sería la derecha política. Entre las izquierdas definidas, Gustavo Bueno distingue las siguientes generaciones, que se suceden en el tiempo histórico desde la Revolución Francesa hasta la actualidad:

1. Izquierda Radical o Jacobina: La primera generación de las izquierdas definidas y género generador de todas las demás. Transforma el Estado absoluto en Nación Política de Ciudadanos mediante la racionalización revolucionaria por holización. Instaura el modelo republicano unitario de Estado en Francia.

2. Izquierda Liberal: La segunda generación de las izquierdas políticamente definidas. Convierte el Estado absoluto en Nación Política, pero frente a los jacobinos, defiende un modelo de Estado menos centralizado y no necesariamente republicano, sino que admite la posibilidad de que la Nación Política adopte la forma de una monarquía constitucional, quedando el monarca como un mero representante institucional, siendo la nación –el conjunto de los ciudadanos– donde reside la soberanía. Es la izquierda que nace en España durante la Guerra de la Independencia de 1808 a 1814 y que lucha contra los invasores franceses. Esta izquierda liberal se exporta después a Iberoamérica –por entonces, parte de la nación española– y abre la espita para los procesos de independencia nacional de Venezuela, Argentina, Perú, México, Chile, Cuba, &c. Se trata de la primera izquierda realmente existente en el mundo de habla española y portuguesa.

3. Izquierda Libertaria o Anarquista: Tercera de las izquierdas políticamente definidas. Su pretensión es la destrucción del Estado, sea este monárquico o republicano, sea este de «derecha» o de «izquierdas».

4. Izquierda Socialdemócrata o Socialista: Cuarta generación de las izquierdas políticamente definidas y primera generación que surge de influencia marxista. Pretende llegar a la sociedad socialista partiendo de la democracia liberal y a través de reformas paulatinas. Nace en Alemania con la creación en 1863 del Partido Socialdemócrata Alemán, refundado en 1875 tras la unión de marxistas y lasalleanos en virtud del Programa de Gotha, duramente criticado por Marx{5}, por realizar excesivas concesiones a los seguidores de Fernando Lasalle. Es la ideología madre del Estado de Bienestar y, junto con la democracia cristiana, la que ha conformado las democracias homologadas realmente existentes del llamado mundo occidental.

5. Izquierda Comunista o Marxista-Leninista: Quinta generación de las izquierdas políticamente definidas. Nacida con la Komintern o Tercera Internacional en 1919, pretendió tomar el poder del Estado burgués o feudal mediante una revolución violenta dirigida por una vanguardia muy preparada que dirigiera al proletariado hacia su organización como clase dominante de la sociedad para llegar al socialismo y, más tarde, tras haber pasado la etapa de dictadura del proletariado, al comunismo o sociedad igualitaria sin clases ni Estados. Esta izquierda definida fue derrotada entre 1989 y 1991 con la caída del muro de Berlín y de todo el bloque imperial de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

6. Izquierda Asiática o Maoísta: Sexta generación de las izquierdas políticamente definidas, nace con la Revolución China de 1927-1949, cuando se crea la República Popular China. Se distingue de la Izquierda Comunista en que la primera instaura una dictadura unipartidista mientras que en China existe una dictadura del proletariado en la que domina el Partido Comunista de China (PCCh) en un sistema pluripartidista de colaboración y cooperación con otros partidos pequeños en la Asamblea Popular Nacional –máximo órgano de representación popular en China– los cuales aceptan el dominio indiscutible del PCCh, en que el maoísmo da mayor preponderancia que la Izquierda Comunista al campesinado y en que la Izquierda Asiática ha nacido en una esfera cultural distinta al resto de las izquierdas definidas, nacidas en una esfera cultural de influencia grecolatina. El maoísmo está muy influido por el confucionismo en su visión de la sociedad política ideal, paternalista e igualitaria. Sigue en…

El Catoblepas • número 75 • mayo 2008 • página 14 

http://www.nodulo.org/ec/2008/n075p14.htm 

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