¡Ay Luis Britto! Hijo de mi alma y estos fantoches de ayer y hoy

Por • 18 sep, 2022 • Sección: sociologia

Amaranta Rojas 

12/09/22. Nada es más imperialista y colonialista, que una actitud de querer dejarse ver como antiimperialista y tras bastidores, agachar la cabeza. Unas cosas es conocer la esencia de una nación imperialista, que es capaz de hacer cualquiera cosa para salirse con la suya y otra, es dejarse dominar o hacer, lo que ese Estado poderoso desea que hagamos.

«Tan antiguo es el lawfare como la misma ley«. Esto lo acaba de escribir Luis Britto García en un reciente trabajo publicado. No hay dudas. La conquista por ejemplo, fue un derecho de España (títulos de los justos) para entrar en cualquier parte del nuevo mundo. España, en un primer momento de este proceso, sintió como «pena» de tomarse el mundo y se buscó un socio para adelantar el propósito de hacerse (por la fuerza) dueño del nuevo mundo. Un papa se sintió dueño de ese mundo que comenzaba a verse, y decidió hacerle una donación al reino de Castilla de León de todo lo que querían cogerse los españoles. Se formalizó como una figura de comodato. El socio en este caso, se empeñaba en que el derecho a conquistar se hiciera con diferentes armas y la evangelización fue una de estas armas y uno de esos «argumentos». Uno y otro ganaron en este proceso. https://www.aporrea.org/contraloria/a315508.html. En esto, muy poco el mundo o el poder ha cambiado de proceder

En otra parte de su artículo, Luis Britto García se nos viene con esta frase muy corta, pero históricamente precisa y contundente. «A falta de leyes, el lawfare las inventa. El Papa Alejandro VI, frente al culipandeo de España porque tenía «pena» de cogerse el mundo, sacó una carta o una ley supra: El Derecho divino, que según entiendo, sometía toda la vida terrenal y material al orden espiritual. El papa era dueño (por derecho divino) de todo. Si el papa necesita evangelizar, todos los bienes de la vida terrenal podían (y se colocaron) por debajo del fin espiritual.

En otro punto de su artículo, Luis Britto García nos dice: «Finalidad última del lawfare es el pillaje de los bienes de los Estados en el exterior, a pesar de que la Convención de las Naciones Unidas sobre las inmunidades jurisdiccionales de los Estados y de sus bienes de 17 de enero de 2005 lo prohíbe, porque se presumen destinados a fines de interés público». En este pequeño párrafo, escrito por Luis Brito García, todo es absolutamente verdad. Hay ya cantidades de casos, que evidencian esta práctica. Para ello; el poder con su lawfare, tiene sus libretos y en algunos casos le echa mano a «nacionales» (fantoches) para alcanzar sus objetivos.

Pero el punto culminante de este ingenioso trabajo de Luis Britto García, escrito muy a pulso, según mi entender, tiene que ver con esto que seguidamente presento, que está dicho por LBG en dos párrafos. En estos dos párrafos, Luis Brito García dibuja hoy nuestra tragedia, que no sé, si Luis tiene este mismo parecer.

«Instrumento favorito del latrocinio es reconocer a algún fantoche elegido por nadie como mandatario de un país rico, y hacerse transferir por él los bienes públicos. Jeannine Añez iba a entregar el litio de Bolivia. Valiéndose de un Autoproclamado, el Bank of England pilló 31 toneladas de oro venezolano, Estados Unidos robó las refinerías venezolanas de Citgo, y Colombia la de Monómeros» https://www.aporrea.org/contraloria/a315508.html

Cuando LBG en en este texto copiado arriba nos precisa, que en unos casos; el latrocinio le echa mano a un fantoche. Hay verdad y claridad en esto. Nuestra historia está llena de estos fantoches y lo peor hoy, es que tenemos un fantoche de este tipo y estamos viviendo un proceso de preñez con posibilidades de un parto múltiples de fantoches. En el horizonte inmediato, estamos mal, pero los fantoches están muy bien y vienen en parto múltiples.

¿Venezuela hoy tiene o no tiene más de un fantoche de estos que dice Luis Britto García y la sociedad política está preñada con un embarazo múltiple de fantoches?

Veamos lo que dice LBG:

«Estos demoledores golpes no hubieran podido darse sin complicidad interna. La Asamblea Nacional ha ratificado tres decenas de Infames Tratados contra la Doble Tributación, que inconstitucionalmente someten los litigios sobre materias de orden público nacional a tribunales extranjeros. Desde entonces menudean normas y pactos en tal sentido. Con el amigo Fermín Toro Jiménez entablé demanda contra esta abdicación de la soberanía: la magistrada Luisa Estela Morales de Lamuño la rechazó en sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de junio de 2009 que reza: «esta Sala comparte el criterio que asentó la Sala Político Administrativa de la extinta Corte Suprema de Justicia (..) en relación con el artículo 127 de la Constitución de 1961, conforme a la cual (..) la redacción (..) no deja la menor duda de que el constituyente (..) se acogió al sistema de inmunidad relativa que ya había establecido la constitución de 1947 «. Inmunidad «relativa» equivale a soberanía relativa, pues la inmunidad de jurisdicción es irrenunciable principio de nuestra soberanía consagrado en el artículo 1 de nuestra Carta Magna (…) Parlamentarios que sancionan leyes que inconstitucionalmente someten a sus países a tribunales extranjeros, jueces que pretenden legitimarlas y administradores que contratan y colocan esos bienes en posesión del adversario, entre todos tejen la soga con la cual nos ahorcan los imperios» https://www.aporrea.org/contraloria/a315508.html

Ay mijo

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 www.aporrea.org/tiburon/a315549.html

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