El Quinto Frente de Guerra que destruyó al Socialismo soviético

Por • 26 abr, 2011 • Sección: sociologia

Heinz Dieterich

1. Condiciones de sobrevivencia del Socialismo del Siglo XX

Los documentos estratégicos de la Unión Soviética demuestran, que el Partido Comunista de la URSS (PCUS) había definido, desde los años veinte, cuatro condiciones de sobrevivencia para la joven revolución socialista. 1. La URSS tenía que acumular una fuerza militar disuasiva capaz de derrotar toda agresión bélica imperialista. 2. Debía adquirir la suficiente autarquía económica para proteger sus líneas de abasto e impedir el estrangulamiento militar en caso de guerra. 3. Debía proporcionar una aceptable calidad de vida material a los ciudadanos. 4. Debía mantener la unidad interna del Partido Comunista.  

Esas condiciones de sobrevivencia, razonables e imprescindibles en las condiciones de los años veinte, carecían, sin embargo, de una quinta condición, cuya ausencia destruiría el Socialismo del Siglo XX a largo plazo: el desarrollo de una democracia popular participativa que permitiera la participación real de las masas, impidiendo, al mismo tiempo, que alguna facción de poder del sistema o fuerzas pro-capitalistas pudieran apoderarse del aparato de Estado. 

2. Lenin, Stalin y el poder soviético

Lenin logró  cumplir con las primeras dos condiciones mediante la política del Comunismo de Guerra y de la Nueva Política Económica (NEP). La política de terrorismo de Estado de Stalin   —calificada por algunos como la fase jacobina de la Revolución soviética—  logró la industrialización del país, la defensa militar frente a los Nazis, la exitosa reconstrucción económica después de la Segunda Guerra Mundial y el desarrollo de armas nucleares, que impidieron el ataque sorpresa con bombas atómicas que Washington había planeado para los años cincuenta. Stalin consolidó, por lo tanto, las cuatro condiciones de sobrevivencia del modo de producción socialista del Siglo XX, tal como los jacobinos habían consolidado las condiciones de sobrevivencia del modo de producción burgués capitalista un siglo y medio antes. 

3. La quinta condición de sobrevivencia

El precio de la salvación del Socialismo del Siglo XX mediante el terrorismo “jacobino” de Estado, fue el sacrificio de la quinta condición de su sobrevivencia a largo plazo: el desarrollo de la democracia popular participativa de las masas. Tal omisión no condenaba de manera inevitable (determinística) a la Revolución de Octubre a desaparecer. Pero, el sistema de poder del modelo de Stalin, con su extrema verticalidad y la destrucción de la participación y del pensamiento libre de los ciudadanos   —dentro y fuera del Partido— abría la posibilidad estructural de su destrucción, desde el interior del sistema mismo. Gorbachev fue el verdugo que aprovechó esa posibilidad sistémica para la contrarrevolución y restauración capitalista. Triunfó, donde Kerenski había fracasado. 

4. Perestroika: el colapso del modelo de Stalin

La destrucción del Socialismo soviético en la fase de la Perestroika de Gorbachev es la historia de la fracasada transición del modelo de Stalin, es decir, del Socialismo del Siglo XX, al Socialismo del Siglo XXI. Los intentos de transición comenzaron con Chruchtchev, se estancaron por dos décadas en el neostalinismo de Brezhnew, avanzaron brevemente con Andropov y Tschernenko y terminaron en la destrucción del sistema por la jauría de Gorbachev y Yeltzin. En China, el colapso del Socialismo del Siglo XX al estilo Gorbachev/Yeltzin fue evitado por la fracción de Deng Hsiao Ping y su política de “apertura y reforma” (1978), que Andropov trató de emular, sin éxito, en 1983. Cuba trata de hacer la transición muy tardíamente, bajo Raúl, y en condiciones extremadamente desventajosas. 

5.  China y el Quinto Frente de Guerra socialista

Con el estancamiento de los gobiernos de Correa, Evo y Chávez, en el desarrollismo burgués, la última esperanza estatal para la evolución del nuevo socialismo es China. Bajo Mao y Deng, el sistema socialista ha logrado construir las primeras cuatro condiciones de sobrevivencia: es imposible derrotar o estrangularlo militarmente; el nivel de vida ha mejorado sustancial y masivamente y el país está unido bajo la conducción del PCCh, con 80 millones de miembros; asimismo, el Presidente Hu Jintao es uno de los líderes políticos más capaces a nivel mundial.  

La tarea a desarrollar es, por lo tanto, la construcción de una democracia socialista popular y participativa. El mismo éxito del modelo chino confiere extrema urgencia a esa tarea, porque el espectacular crecimiento sostenido parece demostrar a la población que la economía de mercado es el mejor sistema económico posible. (Hasta Fukuyama ha cambiado su amor por el “fin de la historia” por  la pasión por el “modelo chino”.) Y partes importantes de la juventud, inteligencia y burocracia, sueñan con la democracia estadounidense y cuestionan el monopolio de poder del Partido Comunista. No saben que la democracia burguesa es “the best democracy money can buy”. No saben de plutocracias y confunden la cantidad de partidos políticos con la cantidad de democracia concedida. 

6. ¿Triunfará la Revolución china, donde la soviética fracasó?

Para conjurar ambos problemas, China necesita desarrollar la economía del valor y la democracia socialista. Esa democracia tiene que garantizar el monopolio de poder de las fuerzas populares y la participación ciudadana real en las grandes decisiones públicas. Al mismo tiempo, ha de impedir que una facción del sistema (gran capital, elite burocrática etc.) se apropie de él. Sí el PCCh resuelve ambas tareas, China se transforma en el modelo de transición hacia el Socialismo del Siglo XXI. Karl Marx, Vladimir Illich Ulyanov y Mao Tse Tung se unirían y la cultura más antigua de la humanidad se volvería cuna del Futuro Socialista.  

Si fracasa, la humanidad tendría que volver al punto cero de la lucha de clases socialista y refundar la alternativa al Capital. El ángel de la historia, el Angelus novus de Walter Benjamín,  habría triunfado. 

Fuente:  http://www.aporrea.org/ideologia/a122187.html

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