Artículos con la etiqueta ‘ataque a Irán’

Irán, la destrucción necesaria

Por • 26 mar, 2013 • Category: Internacionales

¡Hay que destruir Irán! ¡Hay que sumirlo nuevamente en «la edad de piedra»!, como se acostumbra decir en Israel! ¡Lo mismo que ya ha sucedido a unos cuantos enemigos de Estados Unidos y del sistema que promueve Washington! Fue esa la suerte de Irak, de Afganistán y, hace ya 67 años, de la Alemania derrotada. Pues sí, hay que destruir Irán como sea, por lógica y a cualquier costo, incluso si ello da lugar a un conflicto regional o mundial imposible de controlar. Algunas declaraciones oficiales de China y Rusia contemplan esa posibilidad. China, superpotencia militar, ya ha multiplicado en estos últimos años las advertencias en cuanto a las situaciones incontrolables que podrían producirse en el Medio Oriente, región de crisis que ya cuenta 60 años de inestabilidad permanente, especialmente en los últimos 20 años. Esas crisis van en aumento y las tensiones Este-Oeste van a la par, a tal punto que se puede hablar de guerra fría, y esto se hace cada día más claro en el contexto de la crisis siria. Destruir Irán, es decir desmantelar sus estructuras políticas y sociales de manera duradera y sumir a ese país en un caos de larga duración, como ya se hizo con la guerra civil iraquí de baja intensidad, será el resultado de un sistema complejo de engranajes que ponen en juego numerosos factores, dirigidos todos hacia un objetivo único, al extremo que el conjunto termina pareciéndose mucho a una especie de fatalidad inevitable.



The worst case for war with Iran

Por • 4 ene, 2012 • Category: Educacion

If you’d like to read a textbook example of war-mongering disguised as “analysis,” I recommend Matthew Kroenig’s forthcoming article in Foreign Affairs, titled “Time to Attack Iran: Why a Strike Is the Least Bad Option.” It is a remarkably poor piece of advocacy, all the more surprising because Kroenig is a smart scholar who has done some good work in the past. It makes one wonder if there’s something peculiar in the D.C. water supply. There is a simple and time-honored formula for making the case for war, especially preventive war. First, you portray the supposed threat as dire and growing, and then try to convince people that if we don’t act now, horrible things will happen down the road. (Remember Condi Rice’s infamous warnings about Saddam’s “mushroom cloud”?) All this step requires is a bit of imagination and a willingness to assume the worst. Second, you have to persuade readers that the costs and risks of going to war aren’t that great. If you want to sound sophisticated and balanced, you acknowledge that there are counterarguments and risks involved. But then you do your best to shoot down the objections and emphasize all the ways that those risks can be minimized. In short: In Step 1 you adopt a relentlessly gloomy view of the consequences of inaction; in Step 2 you switch to bulletproof optimism about how the war will play out.