Artículos con la etiqueta ‘Fundamentalismo democratico’

Respuestas de Gustavo Bueno al cuestionario propuesto por Germán Spano para la revista Disenso

Por • 26 ago, 2011 • Category: Crítica

El concepto de «ilusión democrática» tiene que ver, principalmente, con el «espejismo» que cada elector democrático tiene acerca de la contribución de su voto en el proceso de creación de las normas o directrices políticas (ilusión que sólo tiene un fundamento real cuando el elector forma parte de la clase –muchas veces organizada como partido político– de los electores victoriosos en las elecciones), y con la fantasía de que el sistema democrático, como fuente suprema de los valores, garantizará la libertad, el bienestar, la felicidad y la paz de tal sociedad política futura. Con esto no quiero decir que la democracia sea «el peor régimen posible exceptuando todos los demás», sino, más sencillamente, que el régimen democrático puede ser el mejor en determinadas circunstancias económicas, sociales e históricas, o el peor en otras circunstancias.



¿Qué es la democracia? [y 5]

Por • 6 ago, 2011 • Category: Crítica

La diferencia entre las tecnologías del antiguo y del nuevo régimen afectarán sobre todo a la nematología: Cristo, el hombre Dios, será sustituido por el Género Humano, aunque con funciones similares a las de la deidad cristiana. Sobre todo en lo concerniente a sus relaciones con otros seres de la Naturaleza: el «hombre» de los derechos humanos será también el único y soberano; muy pronto, sobre todo en Alemania, la Gracia, que a través de Cristo y del Espíritu Santo elevaba a los hombres sobre los animales y sobre los demás seres vivientes que pudieran existir en la Tierra o en los Cielos, se transformará en Cultura (en el Reino de la Cultura). El Espíritu Santo comenzará ahora a soplar en la humanidad a través del Volksgeist del «espíritu de los pueblos», Cada pueblo, «poseedor de una cultura propia», podrá constituirse en Estado soberano.



¿Qué es la democracia? [4]

Por • 28 jun, 2011 • Category: Portada

Lo que queremos negar al fundamentalismo democrático es la concepción de la democracia representativa como la mejor forma de régimen posible, tanto si está deficientemente representada como si está realizada de modo pleno. Lo que negamos es la posibilidad misma de estas evaluaciones de la democracia («mejor posible», «peor posible») en términos absolutos; la evaluación de un régimen político solamente tiene sentido relativamente a la eutaxia de la sociedad política de referencia, porque la democracia representativa no es una idea absoluta, un canon que pueda ser considerado en sí mismo, sino que es una función cuyos valores sólo aparecen en la aplicación de la función a la materia política concreta y variable, adscrita a un territorio y a un coyuntura histórica, que desempeñan el papel de parámetros.