Artículos con la etiqueta ‘Gustavo Bueno’

El concepto de «implantación de la conciencia filosófica». Implantación gnóstica e implantación política

Por • 5 ene, 2014 • Category: Filosofía

Las páginas que siguen ofrecen un modelo de ensayo filosófico desarrollado por «construcción de conceptos», según la concepción de la Filosofía como «geometría de las Ideas». La «Filosofía constructiva» o sistemática no es tanto una alternativa a la filosofía analítica-descriptiva, como a la autoconcepción de la Filosofía analítica (Strawson). El método constructivo en Filosofía es, esencialmente, un método lógico: esto no significa que deba presentarse formalizado (Carnap, Quine). La «forma lógica» está dada muchas veces en el propio material construido. Y, muchas veces también, la formalización del discurso filosófico viene a ser tan solo la máscara que encubre precisamente la ausencia del discurso, la ridícula y mentirosa voluntad de presentar, como entretejidas en sí mismas, las cosas que solo se han logrado trabar por sus sombras.



Derecha plotiniana y derecha sustancialista

Por • 13 dic, 2013 • Category: Ambiente

el libro objeto de la presente recensión representa una ejecución modélica del método canónico de la filosofía académica de tradición platónica. En este sentido, el lector que se acerque a sus páginas se encontrará, para empezar, con el ejercicio mismo de una crítica regresiva implacable cumplimentada sobre el plano fenoménico, una masa fenoménica a la que conviene el rótulo de «campo fenoménico de la derecha» y que aparece, tal y como el autor se ocupa de poner de manifiesto desde la introducción de la obra, notablemente «embrollada» por efecto de la aplicación indiscriminada a la distinción entre la derecha y la izquierda política de una escala de análisis deudataria de la lógica porfiriana. Y es que, ciertamente, cuando nos mantenemos enclaustrados entre los límites de la maquinaria predicamental distributiva que es característica de los géneros porfirianos, será muy difícil, por no decir imposible, rebasar el «embrollo de la derecha» resultante de suyo de pretender definir tal «especie» mediante la acumulación sucesiva de «predicamentos» suyos supuestamente diferenciales frente a la especie «izquierda».



Historia de la Ciencia desde la perspectiva de la teoría del cierre categorial de Gustavo Bueno

Por • 9 dic, 2013 • Category: Educacion

La Historia de la ciencia es una disciplina que forma parte de las ciencias históricas, es por tanto una disciplina integrada en el seno de las ciencias humanas. Como Historia, se mueve en un ámbito de dificultades propio del que corresponde al carácter provisional, indefinido, difuso y débilmente delimitado del estatuto gnoseológico de las ciencias humanas. Su debilidad, el hecho de que siempre se suela empezar una exposición sobre esta disciplina aludiendo a su estructura frágil, provisional, o aludiendo a que aún está saliendo de su prehistoria, no se deberá considerar sólo como una circunstancia temporal, propia de una disciplina naciente, sino a su propia estructura como ciencia humana. En cuanto Historia, los métodos filológicos ofrecen una extraordinaria precisión, sin menoscabo de las dificultades que encuentra para alcanzar ese estado científico al parecer ampliamente deseado, comparable al de las ciencias matemáticas, físicas o biológicas. En cuanto disciplina histórica aparecerá como un sistema internamente antinómico e inestable, en polémica permanente en cuanto a los fundamentos mismos de su cientificidad. Y esto lo decimos no al estilo de L. Pearce Williams, para quien el historiador de la ciencia podría desentenderse de los «detalles técnicos», sino por la misma configuración de su campo gnoseológico, lo que incluye también las cuestiones referidas a los teoremas, contextos determinantes, etcétera, lo que tampoco significa que este tipo de Historia desatenta a la temática técnica sea necesariamente estéril (piénsese en Herbert Butterfield (1900-1979), por ejemplo).



El materialismo filosófico y los formalismos terciogenéricos

Por • 13 nov, 2013 • Category: Crítica

la tesis principal del artículo de Sigfrido Samet Letichevsky no es otra que la de presentar a las matemáticas como las estructuras últimas de la realidad, y, por tanto a la «materia» (¿qué entiende Letichevsky con este término? ¿Sólo contenidos primogenéricos, o ni siquiera las ondas electromagnéticas o gravitatorias serán consideradas por este autor como «materiales»?) como un «reflejo», o «manifestación» de estas estructuras últimas, tesis que podríamos contemplar como un esquema de cascada ontológica platónica o neoplatónica, tal que, el regressus (¿a manos del «científico»?) desde la «materia», nos conduciría como límite último, a ciertas estructuras matemáticas que vertebrarían el universo y representarían la estructura «última» de la realidad. Es así que creo, aunque el señor Letichevsky no lo haya dicho explícitamente, que su tesis puede presentarse según los esquemas tradicionales de la dialéctica platónica; a saber, una dialéctica ascendente (en la línea del regressus) que nos conduciría de la «materia» (capa de la realidad con menos peso ontológico) a las estructuras matemáticas últimas (¿las supercuerdas?); y en la línea del progressus, de esas estructuras matemáticas últimas, a la «materia», al mundo fenoménico, que resultará, claro está, como una «manifestación», o incluso «reflejo» a veces, de las estructuras últimas reales ya comentadas.



El Tratado sobre la analogía de los nombres de Cayetano

Por • 2 nov, 2013 • Category: Educacion

El 1 de septiembre de 1498, en el convento de San Apolinar de Pavía, Cayetano concluye su Tratado sobre la analogía de los nombres, cuya redacción, como él mismo dice, se ha visto obligado a emprender «por la penuria lamentable de enseñanzas profundas que nuestros tiempos padecen» Con este tratado, Cayetano sistematiza bajo la forma de una doctrina coherente y desde una perspectiva crítica, la gran cantidad de reflexiones que –desde Aristóteles hasta Juan Capreolo, pasando por Simplicio, Alejandro de Afrodisia, Averroes, San Alberto Magno o Santo Tomás– han tenido como objeto el tema de la analogía. El propósito final de Cayetano será ofrecer, por medio de la analogía, un instrumento útil a través del cual la metafísica –u ontología, diríamos hoy– pueda dar cuenta de la complejidad de todo lo real y de la antinomia entre lo uno y lo múltiple.



Titanes en el acantilado

Por • 18 jul, 2013 • Category: Opinion

En el mundo clásico, la figura que de inmediato se nos aparece es la de Tácito. También Jenofonte y su Hieron o de la tiranía. En el siglo XX, es imposible no pensar en Jünger. En el anarca por él caracterizado, sobre todo en su hermosa y genial novela Eumeswil, que en realidad es a nuestro juicio un ensayo filosófico político editado por primera vez en 1977, pareciera que estamos viendo ejercitado ese vade mecum del estoico moderno que, a diferencia del clásico, vive en un mundo controlado, configurado a la escala de la técnica. El anarca, el trabajador y el soldado anónimo son entonces para Jünger las figuras ontológicamente constitutivas de nuestro mundo. Si buscáramos la correspondencia con la teoría de las tres capas del cuerpo político del materialismo filosófico, el anarca se situaría en la región de la capa conjuntiva, el trabajador en la capa basal y el soldado anónimo en la capa cortical.



«Diferencias» sobre tres temas de Trías

Por • 13 jun, 2013 • Category: Filosofía

Trías nos ofrece en este libro la tercera parte de una trilogía que él considera como preliminar a ulteriores construcciones, que ya no quieren ser «metafilosóficas» o «metamitológicas», sino construcciones efectivas en un lenguaje nuevo. Trías anuncia un nuevo ciclo de obras, que inaugurarán un género nuevo de discursos. No serán temas mágicos tratados científicamente –con lo que se incurriría en lo que él llama «metafísica»–, sino, según un tipo de discurso que tampoco considera propiamente «filosófico», sino precisamente mágico. Me parece, sin embargo, que este anuncio suscita un extraordinario interés a los filósofos académicos, no ya sólo porque el proyecto y sus resultados han de ser material para el análisis filosófico, sino porque, también, el proyecto y sus resultados tienen mucho que ver con la filosofía.



Operaciones autoformantes y heteroformantes. Ensayo de un criterio de demarcación gnoseológica entre la Lógica formal y la Matemática (I)

Por • 13 dic, 2012 • Category: Crítica

Sin duda, las analogías en los procedimientos de ambas ciencias no son gratuitas, meros mimetismos superficiales. Pero el reconocerlo así tampoco signifíca que estas semejanzas prueben, por sí mismas, la indistinción entre Lógica y Matemáticas: plantean, más bien, constantemente, la cuestión de su demarcación y explican, por lo menos en el plano psicológico, la tendencia a confundir los procedimientos matemático-formales y los procedimientos lógico-formales. Tanto cuando esa confusión tiene el sentido de una subsunción de ambos procedimientos en un tertium (¿el Algebra abstracta?), cuando cobra el sentido de una reducción (o asimilación) de la Lógica a las Matemáticas (la «línea cartesiana», que culmina en Hilbert, en la concepción de la Lógica como «infancia de las Matemáticas», del órganon aristotélico como sistema realizado por la Geometría de Euclides, o simplemente, concepción de la Lógica como una «sección» de la Matemática, al lado del Cálculo, o de la Geometría proyectiva), o bien cuando asume el sentido opuesto, el de la reducción de las Matemáticas a la Lógica (la «línea leibniziana» logicista, que culmina en Russell).



El Tratado sobre la analogía de los nombres de Cayetano

Por • 20 jun, 2012 • Category: Filosofía

Entre la lógica formal y la lógica material –a la que también podríamos denominar «filosófica»– se daría una continuidad a través de la idea de identidad, que se abriría paso en ambas lógicas, aunque modulada de distinta manera. En la lógica material las relaciones de identidad no dependerían de construcciones diaméricas, como en la lógica formal, sino metaméricas, esto es, de la comparación de la identidad con la diversidad. En particular, la lógica material contempla tres posibles modos de relación de la identidad con la diversidad: primero, en el que la identidad se da simultáneamente con la diversidad a través de la idea de esencia; segundo, en el que se produce una transición de la identidad a la diversidad a través de la idea de causalidad; y tercero, en el que se produce una transición de la diversidad a la identidad a través de las ideas de apariencia y sustancia. Aquí nos vamos a interesar especialmente por el primer modo de relación de la identidad con la diversidad. Bajo este primer modo debe caer la teoría de los todos y las partes. Si consideramos la analogía como cierto tipo de totalidad –aunque, en realidad, tendríamos que hablar de dos totalidades distintas, en la medida en que nos estemos refiriendo a la analogía de proporcionalidad o a la de atribución (la analogía de desigualdad puede considerarse un caso de univocidad)–, la analogia docens debería caer bajo la teoría de los todos y las partes y, en consecuencia, ser objeto de un análisis lógico-material. Habremos de determinar qué tipo de identidad y de diversidad hallamos en los análogos, para caracterizarlos lógico-materialmente frente a los unívocos y los equívocos.



Presentación de la teoría filosófico política de Gustavo Bueno en México

Por • 21 may, 2012 • Category: Filosofía

Pero dando por supuesto el casi total desconocimiento de Bueno, y atendiendo al enunciado que intitula este ensayo, según el cual deberé esbozar lo que de suyo es un complejo sistema filosófico, tallado a través de largos años y con una erudición desbordante, que al tiempo de tratar de ser expuesto será de inmediato cercenado y reducido –y esto es así por la imposibilidad que se deriva del hecho de que el conocimiento que tengo de su obra es aún inacabado, imposibilidad que se traduce al mismo tiempo en una imposibilidad aún más importante, que es la de elaborar una crítica dialéctica al propio Bueno–, dicho esto, entonces, me daré por satisfecho con tan sólo perfilar mínimamente la plataforma de su sistema, sus postulados más importantes en el terreno de la teoría política, con el ánimo de dejar las bases e incitar a lo que considero un necesario estudio sistemático de una obra que puede inaugurar una órbita de vigencia tan importante como la de Marx o el propio Hegel, para luego elaborar una crítica al margen de la cual la dialéctica, y la propia filosofía, no tienen sentido: «pensar, es siempre pensar contra alguien», nos dice Bueno. Sobre todo desde la perspectiva según la cual la suya es una conciencia filosófica políticamente implantada, y que por lo tanto, histórica y objetivamente nos interpela, en tanto parte de la unidad histórica iberoamericana. Y así también, me permito agregar, desde la perspectiva de la tesis 11 sobre Feuerbach de Marx.